Ajedrez para la mente y para la vida

El ajedrez supone un entrenamiento ante la verdadera partida a la que nos enfrentamos, la vida. Un deporte mental que nos ayuda a reinventarnos ante las derrotas, desarrollar la memoria, manejar el estrés o retrasar el envejecimiento.




El ajedrez es un deporte mental que siempre ha sido considerado muy útil y recomendable para todos. Sin embargo, el amplio abanico de técnicas y herramientas que nos puede aportar sigue siendo una cuestión desconocida para muchos.


En una entrevista con EFE, María Rodrigo Yanguas, psicóloga sanitaria y presidenta de la Comisión Mujer y Ajedrez de la Federación Española de Ajedrez (FEDA), nos cuenta en “No te enroques” (Editorial HarperCollins) cómo las técnicas del psicoajedrez nos ayuda a lidiar con el día a día, además de los beneficios que ofrece.


Una escuela de vida


“El ajedrez es considerado un deporte, un arte, una ciencia, pero, sobre todo, una escuela de vida“, afirma la autora.


Un deporte debido a la competitividad; un arte debido a la creación que conlleva cada una de las partidas; y una ciencia debido a que se utiliza como herramienta de investigación en diferentes ámbitos.


“Yo añadiría que es vida debido a las lecciones, aprendizajes y experiencias que nos brinda cuando lo practicamos”, asegura la psicóloga.

Para María Rodrigo, el ajedrez rompe todas las barreras y esa es, precisamente, su magia. No entiende de edades, ni de géneros, ni de lenguaje. Es un juego que se basa en unas reglas sencillas, pero que requiere de toda la maquinaria cerebral para practicarlo.


Según la psicóloga, el ajedrez es una herramienta de entrenamiento cognitivo que nos ayuda a mantenernos concentrados, a resolver problemas, a planificar y a controlar nuestros impulsos.


Pero también una herramienta a nivel emocional que te ayuda a conectar contigo mismo, con la que aprendemos a ganar, pero también a perder. A tolerar la frustración ante la derrota, a cultivar la resiliencia, a autoconocernos y a gestionar nuestras emociones (nervios, miedo, tranquilidad).


El ajedrez y sus técnicas para el día a día


El ajedrez proporciona una serie de aprendizajes que se pueden traducir en las diferentes situaciones que experimentamos en nuestro día a día.


La autora hace una metáfora entre el tablero de ajedrez y la vida. Las piezas son las decisiones que vamos tomando y el rival representa a las dificultades con las que nos topamos.



“Cuando movemos una pieza, tomamos una decisión, y cuando la jugada está hecha, ya no hay vuelta atrás. Al igual que en la vida, somos responsables de los movimientos que hacemos y por lo tanto de sus consecuencias”, explica a EFE.


La impulsividad también está presente. Debemos aprender a que precipitarnos nos puede llevar a recibir un “jaque mate” en diferentes aspectos vitales.


Así, el ajedrez genera técnicas que nos ayudan a establecer nuestros propios objetivos y a tener en cuenta que hay un adversario, la vida, que interpondrá dificultades que se escapan de de nuestro control.


También refleja que en ocasiones ganamos y en otras perdemos y es en el fracaso donde reside el verdadero aprendizaje.


Ajedrez terapéutico

“El ajedrez terapéutico se sustenta en el fortalecimiento mental, la vivencia y el aprendizaje de las emociones y, todo ello, impregnándose con la llama del juego”, señala la especialista.

Según la psicóloga, en las últimas décadas el ajedrez se usa como una herramienta de entrenamiento cognoscitivo en distintas patologías de la salud mental.


Es el caso de pacientes con esquizofrenia. Un entrenamiento regular ayuda a la mejora de sus funciones ejecutivas.


En niños y adolescentes con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), se ha demostrado que un entrenamiento regular con ajedrez junto al tratamiento habitual ayuda a los pacientes a mejorar en atención y en la sintomatología propia de esta afección.

Pero también en patologías del espectro autista, donde el ajedrez es un buen aliado debido a que el lenguaje ajedrecístico es no verbal y universal. Así, no se hace necesario entablar una conversación hablada, que es el déficit principal de estos pacientes.


Beneficios para los más pequeños


“Es importante que la educación de los niños se centre en enseñar a pensar, a flexibilizar la mente”, explica Rodrigo Yanguas a EFE.


Y el ajedrez es una potente herramienta educativa que interviene en la mejora cognitiva (sirve de entrenamiento de las habilidades de raciocinio, lo que repercute en las calificaciones escolares) y en el área emocional (produciendo una mejoría en la autoestima y autoconfianza, aumentando el sentimiento de responsabilidad).


Además, trabaja el desarrollo del autocontrol, por lo que se aprende a que la impulsividad solo lleva a cometer errores y se fomenta una actitud de calma y reflexión, así como el pensamiento creativo, crítico y la memoria.


Contra el retraso del envejecimiento cerebral


La demencia y el alzhéimer son dos de las enfermedades neurodegenerativas más temidas. La población es cada vez más mayor y el cerebro se va deteriorando.

“Para prevenir la aparición del alzhéimer se recomienda llevar una vida sana y realizar ejercicios de entrenamiento mental. De la misma forma que ejercitamos el cuerpo, debemos ejercitar el cerebro para estar sanos y activos mentalmente”, indica la psicóloga.

El ajedrez mantiene el cerebro mentalmente en forma y ayuda a retrasar, en algunos casos, la sintomatología típica de la vejez. Se convierte en una herramienta excelente para la prevención de enfermedades neurodegenerativas.


“Los diez granitos psicológicos del ajedrez”


En “No te enroques”, la autora ofrece “diez granitos” que el ajedrez le ha aportado a lo largo de su vida y que por ende, también nos puede aportar a nosotros:

  1. Un gimnasio mental low cost: el ajedrez es una herramienta que te ayuda a fortalecer la atención y la memoria para mantener una mente sana.

  2. Inteligencia emocional: es un ensayo emocional para la representación de la vida.

  3. Autocontrol de las emociones: es importante que empieces a autoconocerte y trates de descifrar los mensajes que te envía tu cuerpo. Sentir, pensar y hacer van unidos.

  4. Gestión de las adversidades: las adversidades forman parte del camino de la vida y son inevitables, por lo que debemos aprender la forma de hacerles frente.

  5. Desarrollo de la empatía: aprender a ponerse en la piel de la otra persona.

  6. Gestión de las derrotas: recordar que cada derrota conlleva un aprendizaje, focaliza tu atención en el proceso y no en el resultado.

  7. Tolerancia a la frustración: saber gestionar de una manera funcional las emociones y aprender a remontar ante aquellos momentos en los que tus expectativas no se han cumplido.

  8. Toma de decisiones: jugar al ajedrez ayuda a entrenar la habilidad de tomar decisiones, extrapolada a la vida.

  9. Superar obstáculos: los problemas son una parte inevitable de la vida, pero el carácter y la acción para hacerles frente depende de ti. El ajedrez te ayuda a resolver problemas y a superar esos obstáculos.

  10. Aprender a conocerte.

Fuente: María Rodrigo Yanguas


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