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  • Guillermo Mendoza Oviedo

Ennio Morricone, el músico del cine y el ajedrez



El compositor italiano ha muerto este lunes en Roma a los 91 años producto de un accidente de fractura femoral.


El afamadado compositor Ennio Morricone, recientemente galardonado con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2020 y autor de más de quinientas bandas sonoras de películas, será recordado siempre por sus grandes piezas y su aportación al cine desde la música.

"Ennio Morricone, nació en Roma el 10 de noviembre de 1928. Fue compositor y director de orquesta italiano, conocido por sus distintas bandas sonoras de películas de y series, la cuales en total sumán más de 500 obras. Recibió un Óscar honorífico en 2006 y ganó el Óscar a la mejor banda sonora en 2016 por la cinta The Hateful Eight y en 2020, le fue otorgado el Premio Princesa de Asturias de las Artes. Afiliado confeso al Partido Comunista Italiano, su postura política frenó su reconocimiento en la industria del cine, a pesar de ser, junto aJohn Williams, Hans Zimmer o Philip Glass, uno de los mejores compositores de bandas sonoras de la historia.


Destacan, entre otros, sus trabajos en películas western, como, por ejemplo, Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965), El bueno, el feo y el malo (1966) o Hasta que llegó su hora (1968).



Sin embargo, su trabajo se extendió a una variedad de géneros de composición, convirtiéndolo así en uno de los compositores más versátiles de la historia del cine y también de los más influyentes del siglo XX.





Pero lo que poca gente sabe, es que Ennio era un ajedrecista consumado que jugó contra las más grandes ajedrecistas y que en más de una ocasión mencionó que le hubiera gustado ser un gran maestro del tablero y competir en un Mundial.



“Creo que el ajedrez es el mejor juego, justamente porque no únicamente es un juego. Está en juego todo: las reglas de la moral, de la vida; hay que tener cautela y ser determinado, hay que luchar sin derramar sangre, pero con el deseo de ganar y eso de manera correcta, con talento en lugar de por pura suerte". 

La pasíon por el ajedrez de Morricone era evidente en todo momento, una de sus discos se tituló precisamente ‘Tablero de ajedrez musical’. En su libro ‘En busca de aquel sonido. Mi música, mi vida’ editado por Malpaso Ediciones en 2017, muestra su pasión por los 64 escaques, a través de una conversación con el también compositor Alessandro da Rosa.


».

«He encontrado fuertes puntos de contacto entre el sistema de anotación musical y el ajedrez, son actividades igual de creativas, ambas se basan en procedimientos gráficos y lógicos que implican también la probabilidad, lo imprevisto, así como «combinaciones horizontales y verticales. El número de movimientos posibles crece exponencialmente, esto me hace pensar en el contrapunto. Existen analogías entre las dos disciplinas».

De esta manera menciona que no es casual que entre los matemáticos y los musicólogos se oculten grandes jugadores de ajedrez: el compositor, clavecinista y teórico musical Jean Philippe Rameau (1683-1764), el pianista y ajedrecista Mark Taimanov (1926-2016) y los compositores Serguei Prokofiev (1891-1953) y John Cage (1912-1992).


Entre sus ajedrecistas preferidos cita a Bobby Fischer (1943-2008), «un auténtico fuera de serie, inventó movimientos inesperados y sorprendentes» y Mijail Tal (1936-1992), «uno de los más grandes ajedrecistas de la historia, ganó muchas partidas gracias a movimientos que confundían tanto al rival que no tenían tiempo suficiente para reflexionar».
«Para mí el ajedrez es el juego más hermoso, precisamente porque no es solo un juego. En efecto, cuando agarras estos pedacitos de madera, estas estatuillas se convierten en una fuerza, absorben la energía que uno les da. En el ajedrez, está la vida, está la lucha. Es el deporte más violento que hay»

Afirma Morricone quien llegó a tener una clasificación de casi 1700 puntos Elo en el ajedrez de competencia.


"Cuando estaba componiendo la música para la película de TarantinoThe Hateful Eight , y leía el guión, podía percibir la tensión que se estaba armando entre los protagonistas. Aquello me recordaba a los sentimientos que se suele tener durante una partida de ajedrez. Pero en contraste con las películas de Tarantino, en el ajedrez no se derrama sange ni tampoco hay heridas físicas. Aún así nada en el ajedrez es puro en canto. Todo lo contrario, el juego se ve predominado por una tensión silenciosa y errática. Algunos incluso dicen que el ajedrez es algo así como una música silenciosa, y para mí jugar al ajedrez es un poco como componer música", comentaba Ennio Morricone en la entrevista porThe Paris Review.


Existen las notaciones de las partidas que disputó contra el GM Sergio Mariotti y contra GM Judit Polgar: 


También se enfrentó a campeones de ajedrez, llegó a hacer tablas en Turín en el año 2000 con Boris Spassky y perdió con Kasparov y Karpov. Jugó contra el gran maestro húngaro Peter Leko, así como con la mejor jugadora femenina, la húngara Judit Polgar, quien alguna vez declaró que


«Antes de una partida siempre escucho la música de Ennio Morricone para motivarme». J Polgar

Y uno de los más emblemáticos momentos en el que Ennio tuvo oportunidad de unir el ajedrez con su trabajao, fue que para las 37º Olimpiadas de Ajedrez de Turín de 2006, que ganó Armenia, escribió el ‘Himno de los ajedrecistas’.



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