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¿Por qué enseñar ajedrez a niños en edades tempranas?

por Uvencio Blanco Hernández

La ciencia cognitiva nos sugiere que el ajedrez tiene múltiples beneficios para el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños en edades tempranas. Alcances que podemos multiplicar en nuestros preescolares y jardines de infancia. Alessandro 1 y 2. Archivo personal / Uvencio Blanco Hernández


Ajedrez a niños en edades tempranas


Algunos de los temas recurrentes al hablar de la enseñanza del ajedrez a los niños, es el relacionado con el ¿cuándo?, ¿cómo? y el ¿por qué?


En nuestra práctica profesional hemos considerado que enseñar ajedrez a niños en edades tempranas puede ser beneficioso para su desarrollo cognitivo y emocional. Algunos colegas recomiendan que empezar a enseñar ajedrez a los niños a partir de los 3 o 4 años es lo más recomendable; posición con la cual no estoy de acuerdo porque el estadio de desarrollo cognitivo de niños de estas edades no está preparado para la comprensión de aspectos básicos del juego.


Algo diferente es la utilización de algunas aplicaciones de metodologías y ejercicios del Preajedrez en jardines de infancia o cursos de Educación Inicial entre los 4 y 6 años, cuando ellos tienen una mayor capacidad para comprender y retener reglas y conceptos.


Otro aspecto importante es el relacionado con el estereotipo de los niños genios del tipo Capablanca. En algunos padres y docentes, más interesados en el aspecto deportivo, sus aspiraciones parecen estar más centradas en el descubrimiento de un “talento” temprano, que en el desarrollo armónico de la personalidad de sus hijos y alumnos.


Sin embargo, algunos niños pudieran estar interesados y capacitados para aprender a jugar antes de esta edad. En general, se considera que los niños pueden empezar a aprender ajedrez cuando tienen la capacidad de comprender y retener reglas y conceptos.


En todo caso, sugerimos que en entre los 4 y 7 años trabajemos con los rudimentos propuestos por el Preajedrez. Luego, a partir de los 7 a 8 años, una enseñanza más orientada a las reglas y técnicas propias del ajedrez recreativo y más adelante, competitivo. Algunos colegas pueden considerar estos tiempos como “tardíos” pero, nuestra visión del ajedrez educativo apunta hacia el desarrollo de habilidades y la mejora del rendimiento académico y la formación armónica de la personalidad; antes que la formación de generaciones de ajedrecistas de competencia.


¿Por qué enseñar ajedrez a los niños en edades tempranas?


Enseñar ajedrez a los niños en edades tempranas conlleva numerosos beneficios. Esta práctica ayuda a desarrollar sus capacidades intelectuales, memoria, pensamiento crítico, resolución de problemas, toma de decisiones, creatividad, imaginación, y fomenta la aceptación de reglas y la empatía. Igualmente, el ajedrez es un juego integrador que enseña a los niños a no discriminar y a trabajar en equipo.


El aprendizaje del ajedrez en estas edades tempranas es un proceso complejo que fortalece el proceso de enseñanza-aprendizaje y aborda los diferentes ejercicios para el mejoramiento del mismo.


La ciencia cognitiva nos sugiere que el ajedrez tiene múltiples beneficios para el desarrollo cognitivo de los niños. Según, algunos de los beneficios más destacados son:


Desarrollo de habilidades analíticas.


El ajedrez fomenta el pensamiento crítico y la capacidad de análisis en los niños, ya que cada movimiento requiere una evaluación cuidadosa de las posibles consecuencias.


Mejora de la concentración.


A través del ajedrez, los niños aprenden a enfocarse en la partida, a planificar estrategias y a mantenerse concentrados durante períodos prolongados de tiempo.


Promoción del pensamiento lógico.


El ajedrez es un juego lógico que requiere que los niños piensen de manera estratégica y planifiquen sus movimientos con anticipación.


Desarrollo de la memoria.


El ajedrez implica recordar las posiciones de las piezas y las jugadas previas, lo que ayuda a mejorar la memoria visual y espacial de los niños.


Mejora de la resolución de problemasEl ajedrez es un juego que presenta múltiples problemas y desafíos que los niños deben resolver para ganar la partida.


Fomento de la creatividad.


El ajedrez permite a los niños explorar diferentes posibilidades y soluciones, lo que fomenta su creatividad e imaginación.


El ajedrez también ayuda a los niños a desarrollar habilidades sociales, como la empatía y el trabajo en equipo, y a fomentar la aceptación de reglas y la responsabilidad.





Adaptar el aprendizaje del ajedrez a las necesidades individuales de los niños


Las necesidades individuales de los niños son diferentes en función de sus edades y estadios de maduración neurológica y cognitiva. Supongamos que estamos iniciando en los rudimentos del ajedrez a un grupo de niños con edades entre los 6 y 7 años. Entonces, para adaptar el aprendizaje del ajedrez a las necesidades individuales de estos niños, sugerimos seguir estos consejos:


Es importante tener en cuenta que las sesiones de enseñanza deben ser cortas, de 15 a 30 minutos, y que el aprendizaje debe ser divertido y sin presiones.

Recomendamos enseñar primero los elementos del ajedrez, como las piezas y su colocación, antes de enseñar los movimientos.


Comenzar con la identificación y características del tablero, de las piezas y su colocación sobre el mismo:


Repetimos, antes de enseñar los movimientos, es importante que los niños se familiaricen con las piezas y su colocación en el tablero.


Enseñar movimientos gradualmente. Iniciar con los movimientos de las piezas claves, como la torre, el alfil, la da, el rey, el caballo u los peones.


Repetir los movimientos y practicar regularmente ayuda a los niños a internalizar los conceptos y a mejorar su habilidad.


El ajedrez debe ser divertido y no debe tener presiones, sino que se debe enfatizar la diversión y la adquisición de conocimiento.


Modelar con el ejemplo puede ser una opción que motive a los niños en un principio.

Según las necesidades y capacidades de los niños, se puede ajustar la dificultad de las partidas y los ejercicios para que sean adecuados.


Durante la partida, los niños deben aprender a tomar decisiones con responsabilidad y a enfrentarse a diferentes problemas.


Durante el juego, los niños deben aprender a ponerse en la piel del otro jugador y a comprender sus movimientos.


Ajustar el ritmo: Según las necesidades y capacidades de los niños, se puede ajustar el ritmo del aprendizaje y la práctica para que sea adecuado.


Conclusiones


Enseñar ajedrez a niños en edades tempranas puede ser beneficioso para su desarrollo cognitivo y emocional. Aunque no hay una edad exacta para empezar a enseñar ajedrez a los niños, recomendamos hacerlo a partir de los 4-6 años con estrategias de Preajedrez y, a partir de los 6-7 años con una orientación más técnica. Siempre teniendo en cuenta las capacidades y necesidades individuales de cada niño.Enseñar ajedrez a los niños en edades tempranas no solo les brinda diversión, sino que también contribuye significativamente a su desarrollo cognitivo y social. Cuáles son los beneficios específicos del ajedrez para el desarrollo cognitivo de los niñosPara adaptar el aprendizaje del ajedrez a las necesidades individuales de los niños, es importante tener en cuenta sus capacidades y necesidades, y ajustar la enseñanza y la práctica según sea necesario.


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